Kili-kili (1966- ). El euskera o lengua vasca hacía cosquillas (Kili-Kili) a José Antonio Retolaza, vascófilo que quiso transmitir esa sensación a los niños de la época y decidió en 1966 empezar a distribuir entre los que acudían a la iglesia de San Antón de Bilbao unos folletos en los que, además de informar sobre las actividades de la iglesia, presentaba al personaje Kili-Kili.
Junto al impulsor del proyecto, José Antonio Retolaza (Bilbao 1929-Muxika 2014), destaca la figura desu compañero durante toda la trayectoria del proyecto, Lander Gallastegi, diseñador de la imagen e ilustraciones (Torreón, México 1929-Berango 2014). Al amparo de la asociación Euskerazaleak, el proyecto abordó la labor del servicio teilabako ikastola (la escuela sin tejado), creado para satisfacer la demanda de padres y madres que querían alfabetizar a sus hijos en euskera. Así, Kili-Kili aglutina significados tales como el de “hacer cosquillas”, el de un niño quetiene a sus padres, su lugar de nacimiento, su lengua y sus quehaceres, y el de un amplio movimiento de alfabetización que contó con todo tipo de publicaciones y actividades: comics, libros de ejercicios, Kili-fiestas, excursiones, programas de radio, etc.
En efecto, los cuadernos Lantalan (trabajando) eran, en realidad, cuadernos de ejercicios para aprender a leer y escribir en euskera. La lengua, literatura, historia, religión, geografía, matemáticas…también tenían cabida en ellos. Los niños suscritos los recibían en casa y los enviaban completados para ser corregidos. Los cuadernos se volvían a enviar a lo niños, con sus correspondientes correcciones y premios. El proyecto contaba con la colaboración de voluntarios que preparaban los ejercicios, corregían los cuadernosy respondían a las cartas de los niños.El objetivo de los responsables era claro: que el aprendizaje del euskera fuera una experiencia lúdica, positiva, alegre y atractiva. El programa incentivaba el esfuerzo de los pequeños con premios que, a su vez, perseguían objetivos pedagógicos: excursiones para conocer los territorios de Euskal Herria y sus lugares históricos, lecturas en euskera, etc.
Kili-Kili surgió en Bilbao, en la parroquia San Antón, cuando el euskera estaba prohibido y perseguido, siendo el responsable de la parroquia Don Claudio Gallastegi, un cura vascófilo y nacionalista. Al igual que hizo con otros proyectos, tomó bajo su responsabilidad Kili-Kili. A él debemos, por ejemplo, la primera misa celebrada en euskera en San Anton, misa que atrajo a muchos feligreses vascos semanalmente. Hablamos de un período en el que las ikastolas habían dado sus primeros pasos, y en el que en la misma parroquia, se creó un coro, un grupo de bailes, grupos de montañeros, etc en torno a la lengua y la cultura vascas. Tal ambiente contribuyó al renacer de una atmósfera propicia hacia el mundo vasco en Bilbao, y la iniciativa se extendió, a través de los grupos de catequesis, al resto de localidades de Bizkaia.
El éxito de Kili-kili también superó las fronteras de la provincia, conel consiguiente esfuerzo que trajo consigo: la falta de un euskera estándar se solventó con la adecuación de los cuadernos a los diferentes dialectos del euskera y así, al vizcaíno original de los cuadernos, fueron sumándose el guipuzcoano, navarro, etc. hasta alcanzar todos los dialectos.
Kili-Kili llegó a tener 18.000 suscriptores. Su ampliación al resto de provincias originó la creación de más actividades de promoción, tales como, los Días Kili-Kili, días de fiesta muy populares que sirvieron para reunir a muchos vascos en un ambiente festivo. En una de esas fiestas, en el Kili-Kilieguna de Bilbao, se presentóla revista renovada en forma de cómic: recogía traducciones al euskera de tebeos conocidos en otras lenguas, tales como, Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, la Pantera Rosa…La iniciativa afianzó su éxito en sus 233 números.
Kili-Kili Irratia (La Radio Kili-Kili), fue otra de las iniciativas del proyecto. Los niños cobraron especial protagonismo: ellos mismos informaban de las actividades de la revista y animaban a la participación. El programa se emitía en Herri Irratia (Radio Popular) de Bilbao, en Arrate Irratia (Radio Arrate), en Euskalerria Irratia (Pamplona), y en Gure Irratia (Lapurdi). La canción Kili-Kilibat, Kili-Kilibi, milaka ume dantzan… (Kili-Kili uno, Kili-Kili dos, miles de niños bailando),creada para el programa, perduró como himno del proyecto.
Kili-Kili comenzó a proponer durante esa época nuevas publicaciones en diversas colecciones: Oporretan, Ikas-zale, Komiki-zale, Historia-zale, Jolas-zale, Ipuin-zale y Jainko-zale. Poco a poco, ofrecieron a los más jóvenes lecturas en euskera en ámbitos como la cultura vasca, la mitología, la historia, los personajes históricos…
Con los años, y con la aprobación del Estatuto de Autonomía, el Gobierno Vasco obtuvo las competencias educativasy la enseñanza del euskera y en euskera fue implantada por ley en el sistema educativo de la Comunidad Autónoma Vasca, tomando el relevo, gracias a una red de profesionales de la enseñanza, a iniciativas como la anteriormente mencionada Teilabako ikastola. Pero, entre tanto Kili-Kili alfabetizó a niños vascos de toda una generación, demostrando que el euskera era fuente de felicidad y que la lengua estaba capacitada para vehicular cualquier ámbito del conocimiento. Kili-Kili conformó un sistema de educación a distancia, del todo renovador; para ello, acertó, sin duda, en el diseño que utilizó, muy atractivo para los más jóvenes. Kili-kili es un legado de más de doscientas publicaciones, sin duda, un tesoro nada desdeñable.
© Igone Etxebarria Zamalloa
Labayru Fundazioa
Selección bibliográfica
LABAYRU FUNDAZIOA. Kili-Kili 1966-2016. Euskera pozgarri. Bilbao. Fundación Labayru-Ayuntamiento de Bilbao. 2016.
Para citar este documento: Etxebarria Zamalloa, Igone. (2019). “Semblanza del proyecto Kili-kili (1966- )”. En MHLI-Memoria Histórica en Literaturas Ibéricas. URL: https://mhli.net/es/artxiboa/kili-kili-proiektua/